El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) hizo este miércoles un llamado a «fortalecer» los mecanismos que permiten a adolescentes y jóvenes involucrarse en las decisiones y reconocerlos como «actores clave» en el diseño, implementación y evaluación de las «políticas, programas y medidas que afectan sus vidas».
Con motivo del Día Internacional de la Juventud, Unicef indicó en un documento que «adolescentes y jóvenes no solo quieren ser escuchados: quieren incidir en las decisiones, impulsar soluciones y liderar iniciativas que transformen sus comunidades».
«Las y los adolescentes no son únicamente beneficiarios de las políticas públicas; son socios fundamentales para diseñarlas, implementarlas y evaluarlas. Escucharlos no debe ser un gesto simbólico, sino una condición indispensable para construir sociedades más democráticas e inclusivas», expresó Anyoli Sanabria, representante adjunta de Unicef en la República Dominicana.
El organismo de Naciones Unidas explicó que existe una diferencia entre ser convocado en un espacio y tener una oportunidad real de aportar.
Para Unicef, muestra de ello es la experiencia de Samary Santana Fernández, integrante del Consejo Consultivo Adolescente y Juvenil de Unicef Altavoz, un grupo de participación formado por jóvenes que apoyan iniciativas, programas y consultas sobre los derechos de la niñez y la adolescencia.
Durante un encuentro que reunió a más de 30 jóvenes mujeres de distintos territorios y experiencias, «Samary esperaba compartir sus preocupaciones y propuestas». Sin embargo, «la jornada transcurrió entre discursos y presentaciones, sin un espacio destinado a escuchar sus opiniones», explicó Unicef.
«Estábamos presentes, pero en las fotos, no en las voces. El micrófono nunca estuvo de nuestro lado», expresó Samary posteriormente a la experiencia.
Para Unicef, esta vivencia refleja una «condición esencial: no basta con abrir espacios. Adolescentes y jóvenes deben poder plantear sus perspectivas, formular propuestas, dialogar con quienes toman decisiones y conocer qué ocurrió con sus aportes».
Esto implica además «garantizar que quienes enfrentan mayores barreras tengan oportunidades reales de involucrarse en igualdad de condiciones».
El organismo de la ONU señaló que la República Dominicana cuenta con experiencias que «muestran el impacto que pueden tener las voces adolescentes y juveniles cuando se incorporan a procesos concretos de toma de decisiones».
Ejemplo de ello es la formulación del Plan Estratégico Nacional de Seguridad Vial (PENSV) 2025–2030, desarrollado en 2025 junto con el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant). Para ello, se consultó a los jóvenes sobre la seguridad vial mediante Altavoz y U-Report, la plataforma digital gratuita de Unicef para promover la participación juvenil.
«El ejercicio recibió 775 respuestas y sus recomendaciones fueron incorporadas al plan, contribuyendo a fortalecer acciones relacionadas con educación vial, entornos escolares seguros y el monitoreo de muertes y lesiones ocasionadas por siniestros de tránsito que afectan a esta población», detalló Unicef.
La organización de Naciones Unidas plantea fortalecer espacios permanentes de diálogo y colaboración con instituciones públicas, gobiernos locales, academia, sociedad civil, sector privado y organizaciones de adolescentes y jóvenes.
Para la misma, el «reto es avanzar hacia modelos con un propósito claro, que incorporen a esta población desde las primeras etapas de los procesos y permitan conocer cómo sus contribuciones influyeron en las decisiones».
Cuando sus aportes pueden modificar una política, un programa o una decisión, adolescentes y jóvenes dejan de ser únicamente destinatarios de las soluciones y se convierten en parte de quienes las construyen, concluyó.











