Francia mantendrá este lunes 37 del centenar de sus departamentos en alerta roja, el nivel máximo de vigilancia por calor, incluida París y su región, según informó este domingo el instituto meteorológico oficial Météo-France.
El instituto meteorológico nacional prevé en los departamentos afectados -que también estuvieron este domingo en alerta roja– temperaturas máximas de entre 37 y 41 grados centígrados, en un episodio de calor intenso que continúa afectando a buena parte del país y que supone ya la tercera canícula desde finales de mayo.
- El calor extremo también se mantendrá en los departamentos bajo alerta naranja -la segunda en la escala- con valores que podrán alcanzar entre 38 y 41 grados en el suroeste, entre otras zonas.
Météo-France señala que únicamente los departamentos de la costa del Canal de la Mancha, Altos de France y una parte del Gran Este permanecerán por debajo de los 35 grados.
El episodio de ola de calor continúa marcado por temperaturas excepcionalmente elevadas, con noches muy calurosas y un riesgo reforzado para la población vulnerable, así como para incendios en las zonas más afectadas por la sequía persistente.
Es el caso de un incendio de «magnitud excepcional», según las autoridades, declarado este domingo por la tarde en el bosque de Fontainebleau, al sur de París, que ha arrasado más de 300 hectáreas y seguía fuera de control esta noche, con unos 400 bomberos desplegados para combatir las llamas.
El fuego, originado cerca de Noisy-sur-École, cruzó la autopista A6 y obligó a cortar un tramo de la vía, además de provocar la evacuación preventiva de una quincena de viviendas, informaron las autoridades.
Dos aviones bombarderos de agua fueron movilizados para apoyar las labores de extinción, una intervención poco habitual en la región de Île-de-France.
La circulación de la línea de alta velocidad ferroviaria hacia el sureste de Francia quedó interrumpida tras otro incendio de vegetación que alcanzó la infraestructura cerca de Châtelet-en-Brie, aunque ese segundo foco fue controlado durante la tarde.
El ministro de Interior, Laurent Nuñez, advirtió este domingo de una temporada de incendios especialmente grave: unas 17.000 hectáreas han ardido desde comienzos de año y la cifra podría alcanzar las 25.000. Recordó que nueve de cada diez incendios tienen origen humano.
Sobre el incendio de Trévillach, en los Pirineos Orientales, anunció que ha quedado estabilizado tras arrasar cerca de 4.900 hectáreas y agradeció la movilización de unos 800 bomberos y la ayuda de equipos nacionales y europeos.
- El calor extremo afecta también al funcionamiento de las centrales nucleares.
EDF ha anunciado que tres reactores nucleares permanecen actualmente fuera de servicio en Francia debido a las condiciones meteorológicas y al impacto de las altas temperaturas sobre la gestión de los recursos hídricos, mientras que otros ocho funcionan con potencia reducida.
Otra consecuencia del calor son las muertes por ahogamiento: Al menos 139 personas han muerto ahogadas en Francia desde el 19 de junio, un 18 % más que en el mismo periodo de 2025, según informó el ministro del Interior.
Ante la ola de calor, Nuñez defendió la cancelación de algunas actividades al aire libre y pidió evaluar las celebraciones con fuegos artificiales de la Fiesta Nacional del 14 de julio para reducir riesgos de incendios y evitar la saturación sanitaria.
Según La Chaîne Météo, la ola de calor podría prolongarse al menos hasta el 16 de julio. La llegada de aire oceánico procedente del Atlántico podría aportar un alivio progresivo a partir de los días 17 o 18.











