En una demostración absoluta de pitcheo y poder caribeño, la selección de la República Dominicana hizo historia al propinar un juego sin hits ni carreras combinado para derrotar 7-0 a los Tomateros de Culiacán (México Rojo).
Con este espectacular triunfo en el Estadio Coloso del Pacífico Don Alejo Peralta, la escuadra quisqueyana selló con letras de oro su clasificación a la gran final de la III Serie del Caribe Kids, manteniendo vivo el sueño de retener la corona del torneo. La gran joya desde el montículo la inició el derecho Yemmy Marrero (2-0), quien volvió a lucir como un gigante al trabajar 4.2 entradas de pura magia.
Marrero maniató por completo a los bates aztecas al no permitir hits ni carreras, recetando seis ponches de alta factura. El abridor dominicano tuvo que abandonar el encuentro ovacionado tras superar el límite reglamentario de 70 lanzamientos, cerrando una de las actuaciones más dominantes que se recuerden en el béisbol infantil tras acumular 9.2 entradas consecutivas sin permitir imparables en todo el torneo.
Para completar la hazaña histórica, Isaac Brito saltó al terreno de juego desde el bullpen y se encargó de retirar el último y dramático out del encuentro. Con este último suspiro, Dominicana firmó apenas el tercer «no-hitter» en toda la historia de la Serie del Caribe Kids y el segundo de forma combinada. Los bates de México Rojo terminaron totalmente congelados y con las manos vacías tras fallar en 14 turnos oficiales, donde solo la paciencia en el plato de Yael Alberto Cervantes y Nicolás Sánchez les permitió embasarse por la vía de los boletos.
Aunque el lanzador mexicano Yael Alberto Cervantes (0-1) fue un digno rival durante los dos primeros episodios, la ofensiva de la bandera tricolor descifró sus envíos en la baja de la tercera entrada. Jeison Calcaño encendió la mecha con un sencillo, se estafó la segunda base y cruzó el plato gracias a un soberbio doblete de Yohandry Pérez al jardín central.











