La crisis del petróleo, el riesgo energético, la inestabilidad económica mundial y la necesidad de una reforma fiscal orientada a fortalecer la confianza y la competitividad del país, fueron parte de los temas abordados en la Visión de Negocios 2026 de la Cámara Americana de Comercio (Amchamdr) bajo el lema «Después del Shock: Riesgos, Reacomodos y Oportunidades».
El presidente del Comité de Economía y Mercados de Capitales de Amchamdr, Raúl Ovalle, destacó que la reforma fiscal en la República Dominicana vuelve a ocupar el centro de la conversación pública.
Ovalle manifestó que el tema de la reforma fiscal debe ir más allá de saber cuánto se recauda y que las preguntas de fondo exigen saber: ¿para qué se recauda? ¿cómo se recauda? ¿quién carga con el esfuerzo y qué va a recibir la sociedad a cambio?
Puntualizó que un sistema fiscal no es solo una arquitectura de impuestos, también es una arquitectura de confianza.
Acciones y desafíos fiscales en República Dominicana
«República Dominicana necesita capacidad fiscal para financiar la infraestructura, salud, energía, logística y servicios públicos de calidad. Es una plataforma para reducir distorsiones, combatir evasión, simplificar el sistema, mejorar la calidad del gasto y por supuesto fortalecer la credibilidad institucional. El país no necesita solo de una reforma tributaria. Necesita un pacto de confianza«, expresó.
Dijo que según se ha reseñado en la prensa, el gobierno estaría trabajando en un nuevo paquete económico fiscal y que previo al conflicto de Medio Oriente, tenía proyectado destinar 12,000 millones de pesos para subsidiar los combustibles, es decir, 130 millones de pesos semanales, por lo que actualmente ese subsidio ronda los 1,600 millones de pesos semanales, equivalente a más de 10 veces lo presupuestado.
A su juicio esto destaca la necesidad de un ajuste.
«El ajuste en sí mismo es una decisión fiscalmente responsable que seguramente será valorado por inversionistas, pero es una iniciativa arriesgada, siendo el cuarto intento en los últimos seis años, en un contexto regional postpandemia donde diez de ocho países lo han intentado, pero fallaron en realizar la reforma fiscal«, dijo.
Sostuvo que, en medio de toda esta incertidumbre, la nación dominicana mantiene niveles de riego país históricamente bajos.
Explicó que la Agencia Internacional de Energía (IEA por sus siglas en inglés) ha descrito el conflicto de Oriente Medio como la mayor amenaza para la seguridad energética global de la historia con afectaciones sobre flujos de petróleo, gas, precios, transporte marítimo y cadenas de suministros.
Recordó que los países alrededor del estrecho de Ormuz constituyen una superpotencia energética, exportando cerca de 20 millones de barriles diarios de crudo y petróleo antes del conflicto actual, es decir, uno de cada cinco barriles a nivel global.











